Hablan los expertos: “La minería es un factor de desarrollo para República Dominicana”
Para Hugo Nielson, secretario general del Organismo Latinoamericano de Minería (Olami), la unión de las palabras “minería” y “responsable” refleja la forma de gestión de este sector productivo en la actualidad.
Explica que la minería, en general, es una actividad que mundialmente se desarrolla siguiendo altos estándares de seguridad, con tecnologías de última generación, cuidado del medioambiente y siempre en la búsqueda del desarrollo sustentable de las regiones en las que se lleva a cabo.
Nielson, con años de experiencia en el sector, asegura que la forma de minimizar el impacto medioambiental de la minería es mediante una concepción responsable de la gestión. Enfatiza que la minería es un factor de desarrollo, especialmente para algunas zonas históricamente rezagadas y donde casi ninguna otra actividad económica es rentable.

El directivo afirma que hoy las perspectivas para la industria minera en República Dominicana, y en el resto de la región latinoamericana, son sustanciales. Comenta que la nueva etapa que se vive en el país con respecto al sector minero será un fuerte factor de incidencia para el desarrollo sustentable del país. “Por ejemplo, el proyecto Pueblo Viejo será un verdadero caso de éxito en materia de minería responsable porque es uno de los primeros desarrollos mineros de gran envergadura en territorio dominicano, ya que cuenta con reservas minerales de casi 25 millones de onzas y una vida útil, en principio, de más de 25 años, lo cual lo convierte en un gran proyecto”.
“Considero que proyectos como el de Barrick Pueblo Viejo tienen un impacto significativo en las economías de los países con yacimientos minerales. Para hacer un análisis de dicho impacto, deben tenerse en cuenta factores como el efecto multiplicador en la generación de empleos, la oportunidad de desarrollo para proveedores locales, la incorporación de tecnologías y servicios que benefician a las comunidades vecinas al proyecto y toda la infraestructura que acompaña al desarrollo de los proyectos mineros que benefician directamente a comunidades aledañas, como la construcción de carreteras, tendidos eléctricos, servicios
de comunicación, hospitales, etcétera.”
Nielson expone, además, que todo proyecto de este tamaño y complejidad es altamente controlado y auditado en todas sus etapas por diferentes organismos técnicos estatales del plano nacional, regional y local, así como de diferentes ámbitos internacionales.
“Por ejemplo, las empresas mineras certifican sus sistemas de gestión ambiental en base a las normas ISO: si utilizan cianuro certifican sus prácticas al respecto a través de su adhesión al Código internacional de Manejo del Cianuro, y en otro ámbito, reciben auditorias de sus inversores que controlan sistemáticamente que las empresas se comporten responsablemente”.
Finalmente, Nielson apunta que uno de los beneficios importantes del proyecto minero de Pueblo Viejo para el país, es la mano de obra que se ocupa en su etapa de construcción, con aproximadamente 4,500 empleos.
“Además, los proyectos de esta envergadura generan un gran volumen de movimiento comercial: en forma directa a través de la compra de variados insumos y servicios y en forma indirecta a través del movimiento comercial de sus proveedores y de todo lo que signifique para la economía local el movimiento proveniente de la nueva masa salarial”.
